El día que con tu madre compramos uno de esos aparatos para saber si una mujer se encuentra o no embarazada, estábamos nerviosos, no era la primera vez por que lo habíamos vivido ya con tu hermana, recuerdo que estaba empezando a hacer frío, salí de la casa de tu nana y llamé a todo el mundo para contarle, siempre con la ilusión de que fueras un hombrecito, así pasaron los días, hasta que la matrona nos dijo que debíamos hacer la primera ecografía, ahí te conocí, eras literalmente un puntito, pero sentí en mi corazón que eras mi hijo que venía, posteriormente te vimos crecer en el vientre de tu madre, eres un loco lo sabías ( igual que tu padre) te mueves a toda hora, te he tocado y hablado poco esta vez, a diferencia de la Belén, pero es por que tengo miedo, miedo a que pase algo que no me permita contemplarte, es un desafío enorme volver a vivir lo que vivimos con tu hermanita, pero tengo tantas ilusiones de que llegues, a veces te imagino sentado en el sillón y te he visto en otras guagüitas que pasean por ahí, va a ser espectacular cuando nos conozcamos en persona. La otra noche soñé contigo, estábamos en una cancha y me preguntaron si jugabas de nueve, rápidamente les dije que no, que tu jugabas de diez, al otro día le conté a tu mamá y a la familia.
Todos en la casa te esperan, tu hermana esta fascinada, te ha comprado ropa y una cabecera, ayuda a tu mamá a lavar tus pilchas que han llegado de regalo y otras que te hemos comprado. El otro día llegue del trabajo y estaba tu ropa colgada en un tendedero, me dio tanta alegría verla que se me puso un nudo en la garganta, era pequeñita y muy bonita, a penas se veía de lo chica que es. Cuando nazcas te mostraré algunas cosas, por ejemplo unos jeans que te compramos con tu nino en patronato y unos calcetines que te compre con rombos, a lo caballero pues hijo, como debe ser.
Hoy me llamó de nuevo tu mamá, que entre paréntesis está insoportable, me reta por todo y llora por puras leseras, pero bueno siempre ha sido igual, ya la conocerás, me dijo que estabas creciendo mucho y que a lo mejor deberíamos sacarte antes, yo le digo todo que sí, así es que lo mas probable es que se adelante el encuentro, te veré de nuevo el sábado, día que te examinarán para ver como están las cosas, solo quiero que todo salga bien, de lo demás ahí nos encargamos con tu tata y tus tíos, eso es lo de menos, lo importante es que llegues luego, a llorar y a no dormir, me da lo mismo, pero quiero verte.
El otro día me compre una camioneta grande para la familia -ya la manejarás- y la noche en que la adquirí tenia susto de dormir y no despertar al otro día para mostrársela a tu mamá y tu hermana, cuando llegue al sur la Belén corrió para buscarme y entre lagrimas me dio un beso, le encanto el regalo, fue una alegría muy linda para mí, así estoy ahora impaciente y temeroso, en fin tendremos tanto tiempo para hablar, pero quería dejarte este testimonio, para que supieras por que estoy así, te amo aunque no te he visto y te extraño aunque no te he tenido en mis brazos, llega pronto Bernardo Norambuena, que tu padre te espera con los brazos abiertos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario