La controversia de delimitación marítima entre Chile y Perú, es un diferendo legítimamente planteado por nuestros vecinos sobre una zona marítima de aproximadamente 37.900 km² de oceano Pacífico, que a partir de su propia tesis, señalan no existe aun delimitación del límite marítimo entre ambos países; por nuestra parte, sostenemos que no hay temas limítrofes pendientes, ya que existen tratados internacionales vigentes regulatorios de la materia.
Sin querer adelantar juicios, creo que lo que resolverá la Corte Internacional de Justicia será precisamente la confirmación de la postura Chilena, toda vez que se encuentra afianzada por Derechos de carácter permanentes e inamovibles, pues descansan en tratados firmados entre las partes, por lo que se desprende que la intención de Perú es querer borrar con el codo lo que ha firmado con la mano. Esto que puede parecer de Perogrullo, tiene su base jurídica en el Propio Derecho Internacional Público, que a su vez está integrado por Tratados Internacionales que en su conjunto conforman lo que se llama la Costumbre internacional, que se compone de la práctica de los Estados Y que éstos reconocen como obligatoria.
Mas que una situación de Derecho internacional, más que una disputa jurídica entre ambos países, lo que existe es una diferencia histórica del modo de ver o de plantearse los tratados internacionales firmados por ambos, es como el último resquicio legal para poder salvar una situación que empezó mal para Perú cuando firmó los tratados internacionales, pues al ver que estos no se pueden modificar, los esta atacando en el fondo, esta señalando que aquellos fueron destinados a solucionar un problema distinto al limite marino y que Chile aprovecho “maliciosamente” para zanjar una situación limítrofe.
En fin, lo único cierto es que debemos estar atentos a la sentencia que definirá el último capitulo de una controversia histórica entre ambos países, que a mi modo de ver se inclinará por la opción Chilena, pues esta va acompañada de sólidas bases de Derecho Internacional y que asegurará, ahora de manera perpetua, la Soberanía de Chile sobre el territorio marítimo en disputa y aumentará las desavenencias históricas y el odio de los hermanos Peruanos hacía nuestro País.
BERNARDO NORAMBUENA C
ABOGADO