lunes, 29 de noviembre de 2010

“Pretensión marítima del Perú”


La controversia de delimitación marítima entre Chile y Perú, es un diferendo legítimamente planteado por nuestros vecinos sobre una zona marítima de aproximadamente 37.900 km² de oceano Pacífico, que a partir de su propia tesis, señalan no existe aun delimitación del límite marítimo entre ambos países; por nuestra parte, sostenemos que no hay temas limítrofes pendientes, ya que existen tratados internacionales vigentes regulatorios de la materia.
Sin querer adelantar juicios, creo que lo que resolverá la Corte Internacional de Justicia será precisamente la confirmación de la postura Chilena, toda vez que se encuentra afianzada por Derechos de carácter permanentes e inamovibles, pues descansan en tratados firmados entre las partes, por lo que se desprende que la intención de Perú es querer borrar con el codo lo que ha firmado con la mano. Esto que puede parecer de Perogrullo, tiene su base jurídica en el Propio Derecho Internacional Público, que a su vez está integrado por Tratados Internacionales que en su conjunto conforman lo que se llama la Costumbre internacional, que se compone de la práctica de los Estados Y que éstos reconocen como obligatoria.
Mas que una situación de Derecho internacional, más que una disputa jurídica entre ambos países, lo que existe es una diferencia histórica del modo de ver o de plantearse los tratados internacionales firmados por ambos, es como el último resquicio legal para poder salvar una situación que empezó mal para Perú cuando firmó los tratados internacionales, pues al ver que estos no se pueden modificar, los esta atacando en el fondo, esta señalando que aquellos fueron destinados a solucionar un problema distinto al limite marino y que Chile aprovecho “maliciosamente” para zanjar una situación limítrofe.
En fin, lo  único cierto es que debemos estar atentos a la sentencia que definirá el último capitulo de una controversia histórica entre ambos países, que a mi modo de ver se inclinará por la opción Chilena, pues esta va acompañada de sólidas bases de Derecho Internacional y que asegurará, ahora de manera perpetua, la Soberanía de Chile sobre el territorio marítimo en disputa y aumentará las desavenencias históricas y el odio de los hermanos  Peruanos hacía nuestro País.

BERNARDO NORAMBUENA C
ABOGADO  

miércoles, 24 de noviembre de 2010

"Es bueno el cilantro, pero no tanto"


(con respecto al sistema binominal)


                El binominal es un sistema de elecciones populares destinado a la formación de un proceso bipartidista en torno a dos grandes partidos políticos, coaliciones o conglomerados, se estima que fue inventado en la República Popular de Polonia tras la llegada al poder de Wojciech Jaruzelski, con el objetivo de promover la participación de partidos minoritarios en el Sejm, pero sin que se perdiera la preeminencia del Partido Obrero Unificado. En la actualidad, es utilizado en las elecciones legislativas de nuestro país.
 Quitarle mérito al tremendo aporte que el sistema le ha brindado a la estabilidad social y política de chile sería una mezquindad, pues ha sido pieza fundamental en su desarrollo y en la vuelta a la democracia, otorgando una especie de tensa calma a las elecciones parlamentarias. Obviamente su certeza democrática no es una de sus mayores virtudes, muy por el contrario, no representa  verdaderamente la opinión del electorado, quienes en muchas ocasiones se sintieron traicionados por el sistema, al ver asumir a un representante que obtuvo menor votación que aquel beneficiado con su sufragio. Pero al verlo con tranquilidad e imparcialidad nos podemos dar cuenta, que efectivamente contribuyó a dar solución a un tremendo desafío, volver a vivir en un país democrático con elecciones periódicas, ya que en las primeras elecciones parlamentarias, luego del Gobierno Militar, existía una muy alta cantidad de expectativas por asumir la nueva conducción de Chile, por eso, dejar que esas elecciones se decidieran solo con lo que la mayoría de chile quería, objetivamente hubiera sido una  irresponsabilidad política, lo que el tiempo se encargaría de avalar posteriormente.
Si hacemos memoria de lo ocurrido en los gobiernos de la Concertación, una de las cosas que mas llama la atención o que se viene a nuestra retina, es precisamente la Corrupción, el despilfarro de recursos, los procesos por delitos funcionarios en contra de personeros de gobierno, etc. Si esto fue capaz de ocurrir mediando un sistema como el que se comenta, que hubiera ocurrido sin su mediación, si fueron los parlamentarios de la oposición, de aquellos tiempos, los encargados de fiscalizar los actos de la administración, imaginémonos solamente el país sin esas investigaciones ¿que hubiera ocurrido si el poder total hubiera quedado en manos de la  Concertación y la Izquierda sin “contrapesos”?
Ahora bien, el tiempo pasa, consolida los actos y deja lecciones, creo que justificar la permanencia del sistema en el tiempo, sería tratar de tapar el sol con un dedo, no existe en el chile de bicentenario ningún método de defensa del sistema binominal, no hay argumentos que avalen esa permanencia, Chile y su electorado se encuentra lo suficientemente maduro como para dejar atrás el pasado y emprender camino hacia otro sistema, que sin dejar de ser representativo, aborde el tema de la decisión popular, en donde sea precisamente la voluntad del pueblo la que prime, pero para eso es preciso dejar atrás el sistema y no entrar a modificarlo ni perfeccionarlo, sino derechamente cambiarlo, por el bien de chile y de su democracia.      

BERNARDO NORAMBUENA
ABOGADO

viernes, 19 de noviembre de 2010

¿Parlamentarios, una nueva instancia judicial?

 
( con ocasión a la firma de carta de inocencia de Diputados de la República a favor del procesado por el caso Guzmán)

La separación de poderes o división de poderes - trias politica - es una ordenación y distribución de las funciones del Estado, en la cual la titularidad de cada una de ellas es confiada a un órgano u organismo público distinto. Junto a la consagración Constitucional de los Derechos fundamentales, es uno de los principios que caracterizan el Estado de Derecho moderno, esta idea que es muy antigua se atribuye a  Montesquieu que en 1747 en su obra el Espíritu de las Leyes lo menciona y trabaja en ello. Esto es el ABC de la política moderna y desconocerlo merecería en términos Jurídicos “tres bolas negras” para cualquier parlamentario. Una de las frases mas conocidas y repetidas desde la vuelta de la democracia es justamente “El Gobierno no comenta los fallos de los Tribunales” y esta muy bien y por una cuestión muy obvia, al ejecutivo poco le gustaría que el Órgano jurisdiccional se inmiscuyera en sus decisiones, pero ¿por que al Congreso le cuesta tanto entender esto? Si al asumir como parlamentarios deben jurar cumplir y hacer cumplir la Constitución y las Leyes de la República.
 Al observar situaciones como la de los parlamentarios de la Concertación   y de sus nuevos aliados Comunistas, llama la atención el descaro con el cual infringen su propio juramento, Chile es una democracia y vivimos supuestamente en un Estado de Derecho, y es ahí donde fallamos, por que uno de los requisitos para que se cumpla con este objetivo, es precisamente la separación de funciones en la división de poderes, lo que no se ha respetado por estos parlamentarios, que incluso para mi, debieran ser catalogados como encubridores del favorecido con la carta, toda vez que conocen que existe un delito en donde hay un procesado, en el cual un Juez de la República ha tenido la convicción de que incurren presunciones fundadas de su participación, al hablar de presunciones en plural quiero decir que es mas de una, llegando incluso hasta nuestros mas altos Tribunales de Justicia quienes lo han confirmado, ellos insisten en realizar gestiones de apoyo a favor de este, pasando incluso por sobre decisiones de la Corte Suprema, tratando de convertirse en una nueva instancia jurídica para recurrir de los fallos adversos, me parece una muy mala señal para el país, por que sería simple, que luego de agotar las instancias jurídicas en un proceso penal, se recurra a parlamentarios para ejercer presión social sobre nuestros Tribunales.

BERNARDO NORAMBUENA C.
                                                                                              ABOGADO

lunes, 15 de noviembre de 2010

“LA GUERRA SUCIA COMO ALTERNATIVA POLÍTICA”




Una de las características principales de toda guerra sucia es la violencia verbal y simbólica que antecede o acompaña a la eliminación mediática del adversario, y su finalidad es polarizar  al electorado en buenos contra malos, corruptos contra impolutos, amenazas para Chile contra salvadores autoasignados.

Pero si bien es una practica muy conocida por nuestros políticos y fue la principal herramienta de lucha en los años setenta, dicha nomenclatura parecía abandonada por nuestra elite partidista, pero que reflota lamentablemente y en todo su “esplendor” con las cobardes imputaciones al senador Jovino Novoa hace un par de años y se vienen a la mente en estos días con expresiones de nuestros honorables, que parecieran sacadas de un diario amarillista de mediados de los ochenta, expresiones como “Lame botas” o “Chupa Fusil” nos recuerdan, para nuestra desgracia, que estamos gobernados por las mismas personas que protagonizaban estas absurdas batallas verbales desde hace mas de treinta años, es así como para nuestra sorpresa un olvidado senador Zaldivar  arremete a la arena política con una frase para el bronce “Juventudes Hitlerianas” y nada menos que en contra de una autoridad política perteneciente a un poder del Estado distinto al legislativo, haciendo gala de toda su cortesía hacia una mujer.

La violencia solo genera Violencia, y lamentablemente tal y cual en otras aristas de la vida, siempre va en aumento, comienza con palabras como las comentadas, para posteriormente pasar a descalificaciones ligadas a la vida privada de las personas, su comportamiento sexual, religioso, familiar, amoroso, etc. Esto que a la luz de los antecedentes parece una cosa menor, no es otra que la combustión necesaria para hacer andar una maquina poderosa de desaliento, insatisfacción, desinterés y poca atracción para la población en temas ligados a la política.

Tratar de corregir o extirpar estas prácticas parece ser la tarea de las nuevas generaciones ligadas al ámbito político, personas jóvenes que han ingresado a estos estadios, ojala con la finalidad de dar tiraje a la chimenea y de limpiar la casa y no con el propósito de perpetuarse como los demás y mimetizarse de sus comportamientos. La política en su mas pura expresión, no es otra cosa que dedicarse a los demás, trabajar por el próximo en harás del bien común y no un simple ejercicio del poder por la conquista del voto del electorado, pues si llegamos a aquello el tema público se transformará solo en la obsesión u obstinación de ostentar el poder en beneficio de unos pocos y en desmedro de nuestros adversarios.

                                                                      BERNARDO NORAMBUENA
                                                                                                            ABOGADO

viernes, 12 de noviembre de 2010

"La Concertación y el tiro al Pichón"

 
 
                Tratar de bajar al Presidente mediante acusaciones infundadas lanzadas al voleo y sin un autor intelectual conocido, hacerlas valiéndose de fueros o de dichos de otras personas, mas que una irresponsabilidad política, se transforma en una especie de juego interactivo, ¿Quién hace caer al presidente? De todos es sabida la popularidad alcanzada por el primer mandatario y que pueden o no provenir del rescate de los 33 de Atacama, pero mas allá de eso a la concertación le asusta esta nueva forma de gobernar, este nuevo estilo mezcla de hiperkinetismo, hiperactivismo y omnipresencia que ha impulsado el Presidente de la República, esta cercanía que viene sintiendo el electorado con él, esta dada por su extremada exposición y la participación que le ha dado a la primera dama en todos sus asuntos. Entonces existe una especie de primer premio para el que logra con una acusación o comentario hacer temblar o caer al gobierno, tal y cual en el famoso “Tiro al Pichón”  que se práctica en casi todo el mundo pero que es famoso y típico de la ciudad de Zaragoza, y que trata de personas que están a la orilla de un lago tratando hacer caer pichones al agua mediante disparos. En nuestro país se ha intentado hacer tropezar al Presidente con muchas artimañas, desde la supuesta lenta reconstrucción, pasando por su extremado personalismo e incluso terminando con asuntos ligados al fútbol,  lo que desconocen es que existe una tendencia en él electorado chileno a empatizar con aquel que sienten atacado injustamente. Recuerdo patente cuando en un comentario político de Patricio Navia en medio de las elecciones señalaba, que el mayor defecto del Presidente era su poca cercanía con la gente común y corriente, lo que queda demostrado no es así, todo lo contrario, una de las fortalezas del Mandatario es precisamente su capacidad de conversar y acercarse a cualquier persona, con un chiste, una palabra halagadora, un abrazo, un apretón de manos etc. Será muy difícil tratar de abstraer o retirar al presidente de su postura en primera persona, pues trata de estar siempre encima de todo y al tanto de todo, algunos dirán, que el que mucho abarco poco aprieta, pero en este caso estamos en presencia de una persona que le gusta su trabajo, le agrada lo que esta haciendo y que tiene muy pocas ganas de  abandonar su sueño, el sueño de ser el presidente.
          Es por eso que estaremos atentos al que logre darle al pichón, Felipe Bianchi, Eduardo Frei, Fulvio Rossi, Camilo Escalona, Guido Girardi, el Diputado Asencio, y tantos otros que tienen un denominador común, representan el viejo estilo de hacer política, aquel que pensábamos avandonádo, pero que para pesar de los que creemos en la democracia y en las buenas prácticas, con su aparición en la prensa nos recuerdan diariamente que existe y que nos acompañara un buen rato.


BERNARDO NORAMBUENA C.
                                                                                                ABOGADO

lunes, 8 de noviembre de 2010

"Inscripción Automática y Voto Voluntario"




                La democracia, presupone la celebración de elecciones periódicas mediante el sufragio universal, libre, igualitario, directo y secreto. Todas estas características se consideran actualmente condiciones necesarias para la democracia y el no cumplimiento de una sola de ellas nos remite a un sufragio no democrático, que puede ser restringido, no libre, desigual, indirecto o público, darle a este tema una característica de Voluntario y Automático nos ayuda a depurar aun más nuestro sistema electoral, pues le dará a la emisión del sufragio, la virtud de ser un Derecho –Deber, esta dualidad es posible pues si bien votar es un deber de cada ciudadano, el no hacerlo se transformaría en un Derecho, lo que colaboraría con la expresión mas pura de la libertad personal, pues si bien el concurrir a las urnas es el más fiel reflejo de nuestra posibilidad de decidir los destinos del país y el no hacerlo hasta hoy, se materializa solo en una multa a beneficio fiscal, es por eso, que con una legislación distinta, como la que se promueve el no acudir se transformaría en una sanción no para el electorado, sino para la clase política, que tendría que hacer esfuerzos para reconquistar o equiparar los márgenes de asistencia que mantenía siendo este un acto obligatorio.
El concurrir a votar es voluntario en la mayoría de los países. Sin embargo en algunos otros como argentina, Australia, Bélgica, México, aun se mantienen sistemas de voto obligatorio, cuyo incumplimiento acarrea una falta administrativa, en Uruguay por ejemplo el voto es obligatorio en las elecciones nacionales y departamentales, y su incumplimiento es sancionado al extremo de asimilarlo a un  delito, otro ejemplo es Perú donde el voto es obligatorio en elecciones presidenciales, regionales, municipales y parlamentarias, y su incumplimiento supone también una multa.
La tarea nuestra es avanzar del mismo modo que lo han hecho países desarrollados, en la elaboración de un sistema electoral democrático que reconozca la madurez de nuestro electorado, basado en el espíritu republicano que siempre a acompañado nuestros actos electorales y en la experiencia adquirida en años de independencia.
Ahora bien, uno de los temas más manoseados del último tiempo ha sido la escasa participación juvenil en los comicios electorales y lo poco involucrados que los jóvenes se sienten en estos actos democráticos, lo que se puede recompensar con una señal de confianza en aquellos futuros votantes, al dejarlos decidir libremente si desean o no participar, esto no para aparecer en el primer lugar de Democracy index de The Economist, sino para que cada persona sienta en lo más intimo de su ser, que vive en un estado que avanza hacia una democracia plena.


Bernardo Norambuena C.
                                                                                                                                                                        Abogado