La democracia, presupone la celebración de elecciones periódicas mediante el sufragio universal, libre, igualitario, directo y secreto. Todas estas características se consideran actualmente condiciones necesarias para la democracia y el no cumplimiento de una sola de ellas nos remite a un sufragio no democrático, que puede ser restringido, no libre, desigual, indirecto o público, darle a este tema una característica de Voluntario y Automático nos ayuda a depurar aun más nuestro sistema electoral, pues le dará a la emisión del sufragio, la virtud de ser un Derecho –Deber, esta dualidad es posible pues si bien votar es un deber de cada ciudadano, el no hacerlo se transformaría en un Derecho, lo que colaboraría con la expresión mas pura de la libertad personal, pues si bien el concurrir a las urnas es el más fiel reflejo de nuestra posibilidad de decidir los destinos del país y el no hacerlo hasta hoy, se materializa solo en una multa a beneficio fiscal, es por eso, que con una legislación distinta, como la que se promueve el no acudir se transformaría en una sanción no para el electorado, sino para la clase política, que tendría que hacer esfuerzos para reconquistar o equiparar los márgenes de asistencia que mantenía siendo este un acto obligatorio.
El concurrir a votar es voluntario en la mayoría de los países. Sin embargo en algunos otros como argentina, Australia, Bélgica, México, aun se mantienen sistemas de voto obligatorio, cuyo incumplimiento acarrea una falta administrativa, en Uruguay por ejemplo el voto es obligatorio en las elecciones nacionales y departamentales, y su incumplimiento es sancionado al extremo de asimilarlo a un delito, otro ejemplo es Perú donde el voto es obligatorio en elecciones presidenciales, regionales, municipales y parlamentarias, y su incumplimiento supone también una multa.
La tarea nuestra es avanzar del mismo modo que lo han hecho países desarrollados, en la elaboración de un sistema electoral democrático que reconozca la madurez de nuestro electorado, basado en el espíritu republicano que siempre a acompañado nuestros actos electorales y en la experiencia adquirida en años de independencia.
Ahora bien, uno de los temas más manoseados del último tiempo ha sido la escasa participación juvenil en los comicios electorales y lo poco involucrados que los jóvenes se sienten en estos actos democráticos, lo que se puede recompensar con una señal de confianza en aquellos futuros votantes, al dejarlos decidir libremente si desean o no participar, esto no para aparecer en el primer lugar de Democracy index de The Economist, sino para que cada persona sienta en lo más intimo de su ser, que vive en un estado que avanza hacia una democracia plena.
Bernardo Norambuena C.
Abogado
VISTO ASI LAS COSAS
ResponderEliminar¿ POR QUÉ NO SE LEGISLÓ DESDE EL INICIO
COMO VOTO VOLUNTARIO?
¿O ES UNA ILUMINACIÓN PORQUE EL 2012........?